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¡polly! Una Novela Cómica Sobre La Esperanza Y La Blasfemia von Goldin, Stephen (eBook)

  • Verlag: Tektime
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¡polly!

'Blasfema... altamente ofensiva'... ¡y MUY divertida! Encontrarse con Polly es una aventura en la que descubrirás: por que los muñecos de nieve no pueden bailar; una escena inédita de una película de los Hermanos Marx; las Tres Leyes de la Termodinámica; y el secreto del universo. Ah, y también la receta para el bocadillo perfecto de mantequilla de cacahuetes y mermelada. Solamente recuerda esto: Nada es imposible a menos que pierdas toda la esperanza. 'Blasfemo... altamente ofensivo' y MUY divertido. Herodotus Shapiro ha tenido una semana increíblemente mala. Su mujer lo ha abandonado. Hacienda lo está buscando por unos miles de dólares. Su casa y librería terminó ardiendo. De camino a casa de su hermano le multaron por exceso de velocidad. Y ahora su coche lo ha dejado colgado en medio del desierto enfrente de una enorme mansión. ¿Qué podría ir peor? Ahora su mundo da un giro inesperado. La mansión tiene un muñeco de nieve en la entrada en medio del desierto en pleno julio. La casa, mucho mayor desde dentro que vista desde fuera, es propiedad de Polly, la más extraordinariamente bella mujer que él ha visto jamás. Polly es acróbata, chef, psicóloga, consultor financiero internacional, médico un mujer con Dios sabe que otros increíbles talentos. Posee una alucinante biblioteca, una colección de arte con obras de arte de todo el mundo y una copia de una película desconocida de los Hermanos Marx. El papel de váter es de seda. Y parece que tiene algunos planes misteriosos para él... '¡Cuidado con el Decálogo! Los lectores no tendrán problemas en identificarse y empatizar con el protagonista, una historia clásica narrada con ingenio, sabiduría y un toque falaz, y con la estrella invitada más interesante que podrías tener... ¿por aquí? Quizás los escritores que quieran intentar escribir un libro como ¡Polly! Alucinarán con su audacia (aquellos que repiten hasta la saciedad siempre lo mismo).' Spider Robinson, coautor de 'Variable Star' por Robert A. Heinlein y Spider Robinson ¡POLLY! Con mucho orgullo recibió la Medalla al Mejor Autor Indie y recibió 5 estrellas como Favorito de los Lectores. PUBLISHER: TEKTIME

Produktinformationen

    Format: ePUB
    Kopierschutz: AdobeDRM
    Seitenzahl: 172
    Sprache: Spanisch
    ISBN: 9788873042785
    Verlag: Tektime
    Größe: 963 kBytes
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¡polly!

ESCENA 2



El viaje empezó bien. Condujo por las calles de la ciudad y luego por la autopista- algo simple de realizar. El día estaba caluroso y el aire acondicionado del Corolla roto, pero el viento natural -cuatro ventanas abiertas a 96 km/h- ayudaron a soportarlo. El coche no tenía reproductor de CD, pero había buena música, rock clásico, en la radio. Al menos tenía eso. Tan pronto intentó recordar las letras, se dio cuenta que no tendría tiempo de recordar aquello que no quería recordar.

Era temprano a media mañana, justo cuando todos iban a trabajar. Todavía había mucho tráfico en el otro lado de la carretera, pero casi ninguno en el suyo. Iba en contra del resto, lejos de la ciudad. Nada que lo ralentizara.

Se trasladó a otra autopista, moviéndose de cuatro carriles por sentido a dos. El tráfico allí estaba todavía en la otra dirección, dejándolo libre para moverse. Apretó un poco más el acelerador. El viento azotó, casi sin dejar escuchar la radio. Subió el volumen.

El camino llevaba hacia el este sobre las colinas y al cálido valle central de California. Este era el lugar donde sólo los temerarios se atrevían a ir en verano sin aire acondicionado. Bueno, temerario o desesperado. Supuso que encajaba en una categoría u otra.

Con las colinas ahora entre él y la ciudad, la estación de radio comenzó a desvanecerse. Incluso apagando el sonido y volviéndolo a encender no solucionaba el problema. Comenzó a presionar el botón "Buscar" para encontrar algo más. Desechó un par de cadenas de programación de entrevistas- una de ellas de deportes y la otra con un fatuo comentarista que se empeñaba en provocar el enojo de los oyentes- y una cadena en español. Trató de cambiar a FM, pero casi no había recepción, así que regresó a AM y finalmente encontró una cadena de música que tocaba un rango de oldies a rock clásico. Audible, aunque un poco suave para su estado de ánimo.

La temperatura estaba subiendo rápidamente. El viento que pasaba era tan caliente como el aire dentro del coche, y empezaba a sudar. Se detuvo en una gasolinera, llenó el tanque y compró un paquete de botellas de agua. Deberían bastar para mantenerlo hidratado durante un tiempo.

Bebió la primera botella en media hora, y tan rápido se la bebió, se puso a sudar de nuevo. Abrió la segunda botella y echó algo de ella sobre su cabeza. Eso parecía llevar la temperatura un poco más hacia el rango soportable.

Después de sesenta y cuatro kilómetros, tomó una carretera de dos carriles. Prácticamente no había tráfico aquí, y él tenía el camino para sí mismo. Comprobó su reloj: Las diez y media. Estaba haciendo un tiempo decente. Si seguía con este ritmo, incluso podría llegar al rancho antes de que oscureciera -sin duda antes de que fuera demasiado tarde.

La tierra a su alrededor estaba cambiando lentamente de terrenos agrícolas cultivados a matorrales y arbustos. En su espejo retrovisor, las montañas se encogían al penetrar más profundamente en el corazón del valle.

Esta emisora de radio estaba empezando también a perder la señal, para dar paso a una cadena más local. Esta nueva orgullosamente resultó ser que tocaba ambos tipos de música, Country y Western. Por suerte, era algo parecido al rap, cercano a lo que le gustaba.

Por lo tanto, se puso a escuchar con poco interés por las ondas del twangy del desespero. Tras el tercer cantante masculino diferente cantando una lamentable historia sobre una mujer que lo abandonó, apagó con ira el altavoz y siguió conduciendo.

Gran error. Los siguientes veinticuatro kilómetros aproximadamente su mente estaba mucho más lejos que su coche en aquella carretera casi-recta. Hacienda. Bárbara. El fuego. La tienda. Bárbara. Los impuestos. Fuegos. Incluso la música country era mejor que el silencio.

La temperatura seguía subiendo. Se bebió el resto de la segunda botella de agua

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