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Ángeles desterrados von Botella, Anabel (eBook)

  • Erscheinungsdatum: 09.12.2013
  • Verlag: Nowevolution
eBook (ePUB)
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Ángeles desterrados

Ángeles desterrados es una novela dulce, la primera novela de Anabel Botella Soler, y que ha cosechado una muy buena aceptación, es una novela de literatura juvenil romántica, apta para todos los públicos y ahora sin límite de fronteras. Hay amores que son inmortales, que traspasan todas las barreras del tiempo y del espacio. Keilan lo sabe. Ha esperado a María durante siglos. Ahora dispone de una semana para que ella recuerde quién es... quiénes son: Ángeles desterrados sobre los que pesa una terrible maldición. Sus protagonistas... María, o Maer-Aeng, aparenta 16 años, aunque tiene tantos como Keilan. Se ha reencarnado dos veces en humana. La última vez lo ha hecho en una familia gitana. Tiene extraños poderes, como la coerción. Lucha por conseguir su sueño y estudiar una carrera en París, lejos de su abuela, quien quiere casarla con un vecino que se pasa el día borracho (una mujer casada sólo necesita saber cómo funciona una casa). Todos los días acude al cementerio para estar a solas con una estatua, una figura que la tiene fascinada. Adora a The Angels, el grupo de moda de los institutos de Águilas. Su frase favorita la escuchó una vez en una película, aunque no logra acordarse del título: El futuro pertenece a las personas que creen en la belleza de sus sueños. Keilan aparenta unos 20 años, aunque tiene algunos más. Luchó contra los demonios en Ur, la capital de la antigua Mesopotamia. Tras esperar a Maer-Aeng durante siglos decidió abandonar sus alas para convertirse en el Noveno ángel desterrado, cuando la volvió a encontrar en Florencia. Tiene los ojos negros, brillantes y el cabello oscuro. Es el mánager de The Angels, el grupo preferido de María. Y como él dice, es especialista en socorrer a pelirrojas en apuros. Su frase preferida es de Julio Cotázar (Rayuela): Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. Nació en 1970, en Cartagena, pero se considera aguileña. Desde pequeña le fascinó el mundo de las letras, ya fueran escritas, leídas o habladas. Se recuerda con un libro en las manos desde que tiene uso de razón. Siempre tuvo claro que quería dedicarse al teatro y en 1992 llegó a Valencia para cumplir su sueño. Desde 2003 se dedica a escribir cuentos dramatizados, que representa junto a su pareja con la compañía de teatro Serpentina. Su carácter abierto le ha permitido conocer algunos autores del panorama literario actual español gracias al blog de reseñas: La ventana de los libros . Compagina su pasión por la escritura, con su trabajo de actriz, la administración de un blog y su familia. Ángeles desterrados es su segunda novela escrita, pero la primera que verá la luz con la editorial Nowevolution. Su deseo es que Ángeles desterrados sea la primera novela de una larga lista. Su reto es que los lectores se emocionen con las historias que ha ido creando a lo largo de los años. Vive con su pareja y su hijo en Valencia. Cuenta con varias novelas guardadas en el cajón, que espera ir sacando a la luz poco a poco.

Produktinformationen

    Format: ePUB
    Kopierschutz: none
    Seitenzahl: 256
    Erscheinungsdatum: 09.12.2013
    Sprache: Spanisch
    ISBN: 9788494100529
    Verlag: Nowevolution
    Größe: 701 kBytes
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Ángeles desterrados

Capítulo uno
Aquella vez Keilan sonrió;, algo inusual en él. A partir de que perdiera a Maer-Aeng se había olvidado de este simple gesto. Posó; sus ojos oscuros sobre Grunontal y ella se sintió; fascinada una vez más por su mirada fría.
Desde que Maer-Aeng desapareciera de su lado, su vida había dado un vuelco de ciento ochenta grados. De ser uno de los mejores y más aguerridos ángeles en la lucha contra los demonios, pasó; a ser, de un día a otro, el que velara el trabajo de Grunontal, la mujer que cortaba los hilos de la vida de los humanos. Había sucedido que, en ocasiones, a Grunontal le gustaba jugar y acortaba vidas antes de tiempo simplemente para tenerlo a su lado. Sin embargo, este tenía un propó;sito desde el día en que todo cambió;. Sabía que en el momento menos pensado Maer-Aeng volvería a aparecer reencarnada en una humana. Y cuando volviera a encontrarla no podía darle la espalda; la ú;nica que podría interponerse en su camino era Grunontal.
- Me gusta que vengas a verme - comentó; Grunontal - . Has traído frescura a mi palacio.
- Déjate de tonterías - le contestó; con dureza, manteniendo las distancias - . Sabes que mis visitas no son por cortesía. Te puedo asegurar que si de mí dependiera, ocuparía mis horas en otras cuestiones más interesantes.
- ¿Có;mo a qué? Estoy abierta a sugerencias.
- En matar demonios, y tú; serías de las primeras de la lista. ¿Te vale esta respuesta?
Grunontal bajó; los ojos y durante varios segundos se mantuvo en silencio, como pensando la respuesta.
- Pero sabes que no soy una de ellos, así que eso no vale para mí. ¿Por qué me tratas con tanto desdén?
- Nunca has conseguido engañ;arme con tus palabras. No sé a qué acuerdo habrás llegado con Larma para que no acabemos contigo.
- Eso se lo tendrás que preguntar tú; mismo, pero mientras tanto podemos ocupar el tiempo en cosas más provechosas. Si lo deseas te puedo refrescar la memoria - se mojó; los labios, provocándolo.
Grunontal se había enamorado de Keilan después de cansarse de un ángel llamado Yunil, aunque este seguía irremediablemente enamorado de ella. Sin embargo Keilan solo vivía por el recuerdo de Maer-Aeng.
- Oh, Keilan, ¿no la has podido olvidar, verdad? ¿Realmente te parece divertida la vida que te proporciona Larma después de haberla perdido? No me hagas reír, porque no tiene ninguna gracia. ¿Qué es lo más emocionante que has hecho en estos ú;ltimos siglos, desde que se marchó;, además de luchar contra los demonios en una batalla que se pierde en mi memoria? - le retó; - . Si dejaras que acariciara tus labios, sé que caerías en mis redes como ya lo hicieron algunos de tus hermanos. Te aseguro que, si te dejaras querer, tu vida cambiaría por completo.
- ¿Tan segura estás de ello? Yo no apostaría nada.
- No digas nada de lo que puedas arrepentirte, Keilan. El amor está a la vuelta de la esquina.
Keilan la miró; con orgullo, soltó; una carcajada, pero antes de dar por terminada la conversació;n le dijo:
- El amor dejó; de existir para mí...
No era del todo cierto. Esperaba el momento de reencontrarse otra vez con ella, pues tarde o temprano ocurriría. Entonces se volverían a amar con más intensidad que nunca.
- ¡Qué

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