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Estación de cercanías Diario 2012-2014 von Malpartida, Juan (eBook)

  • Erscheinungsdatum: 21.01.2016
  • Verlag: Fórcola Ediciones, S.L.
eBook (ePUB)
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Estación de cercanías

En este nuevo diario, Estación de cercanías, Juan Malpartida asume la memoria y la fijación del momento en una atractiva alianza de la reflexión y la afectividad, de pensamiento y los sentidos. Aunque no deja de responder en ocasiones a la urgencia de lo cotidiano, se trata de un diario que da cuenta de varias obsesiones: las ideas e imágenes que nos hemos dado sobre el tiempo y la Historia; las aportaciones de la neurociencia a la comprensión de la naturaleza humana; la revolución que supone tener en cuenta la realidad evolutiva de la vida, en la que estamos insertos, aunque sea de manera problemática; las tensiones entre creencia y conocimiento; la complejidad del deseo y de la pasión amorosa; y, finalmente, pero en el centro de esta Estación, el fenómeno de la creación poética, que forma parte de una concepción del ser humano como eminentemente creador. Sin ser un ensayo -aunque lo es en cierto sentido muy literario-, Juan Malpartida pretende crear un espacio, una estación de cercanías; en ella, bitácora de lecturas, confluyen pequeñas reflexiones, pensamientos, diálogos con escritores y meditaciones sobre libros, que a modo de salidas al mundo, se comportan como trenes de cercanías: en la distancia corta, por afectiva y por su proximidad, tienen un carácter abiertamente confesional, dotando a la reflexión de una dimensión corporal, transformando el diario en un retrato de una mente y un cuerpo. Juan Malpartida (Málaga, 1956) es escritor, ensayista y poeta. Es director de la revista Cuadernos Hispanoamericanos, y ejerce de crítico literario en revistas culturales, así como colaborador habitual del suplemento Cultural del ABC. Ha publicado las novelas La tarde a la deriva (Galaxia Gutenberg, 2002), y Reloj de viento (Artemisa, 2008); y los ensayos La perfección indefensa: Ensayos sobre literaturas hispánicas del siglo XX (FCE, 1996), Los rostros del tiempo (Artemisa, 2006). Como poeta destacan sus obras Espiral (Anthropos, 1990), Canto rodado (Pre-textos, 1996), El pozo (Pre-textos, 2002), A favor del tiempo: antología (FCE, 2007), y A un mar futuro (Visor, 2012). En Fórcola ha publicado Al vuelo de la página. Diario (2011, 2015), y ha preparado las ediciones de Los signos en rotación (2011), de Octavio Paz, y de Libros y libreros de la Antigüedad (2011), de Alfonso Reyes.

Produktinformationen

    Format: ePUB
    Kopierschutz: none
    Seitenzahl: 115
    Erscheinungsdatum: 21.01.2016
    Sprache: Spanisch
    ISBN: 9788416247639
    Verlag: Fórcola Ediciones, S.L.
    Größe: 349 kBytes
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Estación de cercanías

2012

5 de enero

Debajo de varias carpetas, de un atado de fichas y una pequeña pirámide de malaquita, sé que hay un cuaderno con un relato que terminé antes del verano de dos mil once, Camino de casa . Apenas cien páginas en las que quise recrear una experiencia tan antigua como el hombre, pero que, desde mediados del siglo xix , tomó una dimensión nueva. No es fácil formular dicha experiencia, pero quizás se podría decir que tiene que ver con el estado de nuestra conciencia al saber que somos productos de la evolución y que en nuestro ADN hay memoria de los otros animales y formas de vida que hemos sido. Cierto, esto es algo que estudian los niños en el colegio, pero sería un error por precipitación si pensáramos que lo hemos asimilado, entendiendo por tal una comprensión no superficial de sus implicaciones. El dato es éste, y podría ser formulado con más exactitud, pero las resonancias de tal información en el conocimiento que podemos tener de nosotros mismos son de una complejidad inabarcable. Quizás sea sencillo, en cierto sentido, pero es complejo porque lo hemos de entender en relación a nuestra historia, a los significados de nuestras creencias (de la religión al capricho) y filosofías. El cuaderno me espera ahí para ser revisado, aunque lo sé concluido, a falta sólo de subsanar alguna falta de concordancia, una repetición de palabras, un descuido. Como no es un ensayo, aunque lo sea en cierto sentido muy literario, no hay tampoco conclusiones, pero a mí me sirvió, entre otras cosas a las que no es ajena la tarea de inventarme en el despliegue espiral de lo narrativo, para descender a un arcano. He reflejado en otro libro, Reloj de viento , una especie de katabasis: esa experiencia de los pitagóricos de descenso iniciático, sólo que en mi novela estaba más bien simbolizado al situar a uno de los dos protagonistas en un sótano donde éste desarrolla su tarea, solitaria y colectiva a un tiempo. Anteriormente, en La tarde a la deriva , ubiqué a su antónimo (el otro lado de lo mismo) en la parte alta de la casa, donde desempeñaba su tarea de escritor. Esa oposición se resuelve al final de Reloj en una espiral en la que, al bajar uno de los personajes, el otro (el mismo) sube, no se ven, no pueden verse, pero se intuyen. Cada uno es un fantasma (una imagen) del otro.

¿Cuál es ese arcano? Por un lado, biográfico, pero sobre todo es algo que está más allá de mi individualidad y del que no tengo más remedio que afirmar que afecta a la especie. Pero Dios me libre de hablar en nombre de la especie. Me basta con contar el paseo que voy dando.

Le he echado un vistazo a aquella novela de 1998 con la sospecha de que hay unas imágenes a las que siempre vuelvo, o mejor, que siempre vuelven a mí. Acaba el libro con estas líneas: "Me pregunto adónde irán estas hojas, adónde la transparencia, adónde la tarde [...] Busco la tensión de la pregunta, el arco que al desplegarse abarca la totalidad del espacio, el arco que al abrirse acoge en su diámetro al sujeto y a lo enunciado: adónde ". Presente este mito en mi siguiente novela, se entrevé en la que cierra el ciclo, Señora del mundo , y late en este cuaderno que ahora saco del pequeño montón de papeles: "Pero para hablar con el niño, con las huellas que el tiempo ha dejado, para hablar contigo, creí que podría contar un cuento, contarme camino de una casa de la que no he salido, hecha del viento que hace sonar las hojas".

En la espiral de un nautilus , como en la de cualquier caracol, podemos encontrar un comienzo, pero el milagro, por decirlo así, es su desarrollo, el despliegue. No es posible encontrar el inicio de lo que llamamos hombre, aunque hay un momento anterior, imperceptible a la observación científica, en el que aún no, y otro posterior en el que ya sí. No invoco milagros y deus ex máchina, sino que la gradación deb

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