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La discordia en los casados von y Carpio, Félix Lope de Vega (eBook)

  • Erscheinungsdatum: 31.08.2010
  • Verlag: Linkgua
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La discordia en los casados

La discordia en los casados. Félix Lope de Vega Fragmento de la obra Jornada primera (Salen Alberto y Leonido.) Alberto: Casaráse la Duquesa, Leonido, como es razón, que pese o no pese a Otón. Leonido: Todos dicen que le pesa, y está a impedirlo dispuesto. Alberto: ¿De qué le puede pesar a un hombre particular desinteresado en esto? Leonido: El se debe de entender. Alberto: Pues entenderáse mal; porque si ha de ser su igual, el rey de Frisia ha de ser. Esto conviene a su Estado y a nosotros un señor de real sangre y valor, y tan gallardo soldado, que no ha de salir Otón con desatinos tan grandes, si Alemania, Francia y Flandes ayudan su pretensión. Leonido: No pienso yo que camina por darla a otro rey, pues creo que a diferente deseo los pensamientos inclina. Y es tan feo y desigual, que a decirle no me atrevo. Alberto: La ambición, Leonido, es cebo dulce, engañoso y mortal. ¿Qué quiere en Cleves Otón? Leonido: Ser duque. Alberto: Ni aun lo imagines. Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital. Tras su boda, y ante la imposibilidad de estar en Madrid con su esposa, es probable que Lope de Vega se alistara como voluntario, junto a su hermano Juan, en la Armada Invencible, a bordo del galeón San Juan. Tras el fracaso de la expedición, en la que su hermano perdió la vida, Lope estará sucesivamente en Cádiz, Toledo, donde se reúne con Isabel (violando la orden de destierro), y Valencia, donde se establece el matrimonio hacia 1

Produktinformationen

    Format: ePUB
    Kopierschutz: AdobeDRM
    Seitenzahl: 140
    Erscheinungsdatum: 31.08.2010
    Sprache: Spanisch
    ISBN: 9788498977202
    Verlag: Linkgua
    Größe: 220 kBytes
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La discordia en los casados

Jornada segunda

(Salen Pinabelo y Fabio.)

Pinabelo Luego que el rey se casó,

Fabio, me ausenté de aquí.

Fabio Bien habrá tres años.

Pinabelo Sí.

Fabio ¿Y vienes mudado?

Pinabelo No,

que así quiero a la duquesa

como la quise al partir,

conservando hasta morir

aquella imposible impresa.

Traigo la misma afición,

porque no vencen los años

lo que con los desengaños

no ha podido la razón.

En mi destierro he vivido,

porque en aquella cuestión

de Alberto, mi padre Otón

fue de mi amor defendido.

Así se va conservando

del mundo el curso y creciendo;

los humillados subiendo,

los levantados bajando.

¿Qué nuevas hay por acá?

Fabio Que a Frisia el rey este día

a su mayorazgo envía.

Pinabelo ¿Por qué?

Fabio Pídensele allá,

que como la bella Elena

jamás le ha dejado ir,

no puede el reino sufrir

su ausencia sin mucha pena,

y así, para su consuelo,

al príncipe les ha enviado.

Pinabelo ¿Es hermoso?

Fabio No ha criado

más bello Narciso el cielo.

Pinabelo Todo aumenta mi dolor.

(Sale Otón.)

Fabio Tu padre.

Otón ¿Cómo has entrado

antes de haberte avisado?

Pinabelo Sin avisos parte Amor.

Otón Pudiera venirnos daño

del haberte conocido.

Pinabelo Nadie me ha visto.

Otón Hoy ha sido

el primero de mi engaño,

y por eso te avisé,

porque esta noche sospecho

que ha de tener fin mi pecho

a lo que ayer comencé.

Pinabelo ¿Cómo, señor?

Otón No he podido,

por discordias que he sembrado,

vencer este amor casado

que está a dos almas asido;

pero agora que intenté

decir que a su amor traidora

es la duquesa, que adora,

más puerta a su enojo hallé.

Pinabelo Pues, ¿a qué efeto?

Otón En razón

de que llevándole a ver

la traición de su mujer,

aunque fingida traición,

saldrás tú con tus criados

diciendo que la defiendes

porque su inocencia entiendes.

Y los nobles, convocados

a voz de que el rey la mata

por casarse en Francio luego,

verás que se enciende un fuego

que hasta incendio se dilata.

Porque el pueblo, defendiendo

a su natural señora,

que, como sabes, la adora,

le ha de ir buscando y siguiendo

con las armas en las manos.

Pinabelo Discordia se ha de sembrar

que venga a resucitar

los griegos y los troyanos,

porque Elena, aborreciendo

por el testimonio al rey,

romperá de amor la ley

vida y honra defendiendo,

y el rey, por verse ofendido,

tanto la ha de aborrecer,

que no se vuelvan a ver.

Otón Advierte que prevenido

con gente a mi aviso estés.

Pinabelo El rey viene. Adiós te queda.

Otón Como esto bien nos suceda,

tuya la duquesa es.

(Vase Pinabelo.)

Otón Fabio, silencio.

Fabio Ya sabes

que sé callar como hacer.

Otón Cierra el alma.

Fabio Desde ayer

le di al peligro las llaves.

(Salen el Rey y Aurelio.)

Rey Como si hubiera mil años

que el príncipe se partió,

vivo, Aurelio, y muero yo

haciendo a su ausencia engaños.

Aurelio No me espanta, que él merece

ese cuidado en que estás.

Rey No puedo quererle más,

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