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Las paces de los reyes y judía de Toledo von y Carpio, Félix Lope de Vega (eBook)

  • Erscheinungsdatum: 31.08.2010
  • Verlag: Linkgua
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Las paces de los reyes y judía de Toledo

La trama de Las paces de los reyes y judía de Toledo, de Lope de Vega, se resume en lo siguiente: Una familia judía de la España de Alfonso VIII es desterrada por éste de la ciudad de Toledo. Hacia 1270, la Crónica General de Alfonso X el Sabio alude por primera vez a un episodio de la vida de Alfonso VIII (1155-1214): quien en 1170, recién casado con Leonor de Aquitania, se enamoró de una judía de Toledo, Raquel, la 'Fermosa', y se encerró con ella durante casi siete años, olvidando a su legítima mujer y su reino. En consecuencia, los nobles de la Corte decidieron matar a la judía. Este argumento ha sido tratado entre otros por Lorenzo de Sepúlveda en la Romanza (1551), Mira de Amescua, Luis de Ulloa y Pereyra, Juan Bautista Diamante y García de la Huerta (1772). Félix Lope de Vega (Madrid, 1562-1637). España. El que fuera llamado 'Fénix de los ingenios españoles', Félix Lope de Vega Carpio, nació en Madrid a finales de 1562. Su padre, el artesano bordador Félix de Vega, y su madre, Francisca Fernández Flórez, eran, probablemente, oriundos del valle de Carriedo (Cantabria), y se trasladaron a Madrid hacia 1561. El origen humilde de Lope de Vega sería transformado por él mismo en una imaginada hidalguía; de hecho, Lope siempre fue dado a investirse con atributos que le favorecieran y nunca ocultó su abultado deseo de fama y éxito. Sea como fuera, cristiano viejo o converso, lo que sí refleja su obra es una completa y cabal asimilación de los valores imperantes en la sociedad de su tiempo. Lope estudió primero en la escuela madrileña de Vicente Espinel, por quien siempre demostró estima y admiración, y después en un colegio jesuita que, años después, se llamó colegio Imperial. Posteriormente, al parecer entre 1577 y 1581, estudió en la Universidad de Alcalá de Henares, aunque no consta que obtuviera ningún título. Es probable, también, que siguiera algunas lecciones en la Universidad de Salamanca. Tras servir, desde muy joven, al obispo de Cartagena, inquisidor general y más tarde obispo de Ávila, don Jerónimo Manrique, Lope se alista en una escuadra de navíos y, en junio de 1583, zarpa de Lisboa rumbo a la isla Terceira (Azores), donde habían de combatir al prior de Crato, aspirante al trono portugués entonces en manos españolas a través de Felipe II. Acabada su misión, Lope regresa e inicia una de sus primeras relaciones amorosas, de entre las numerosas que se le atribuyen. Se trataba de Elena Osorio (su Filis), mujer bella y cultivada, hija de un empresario y actor teatral, la cual estaba separada de su marido (un actor). Lope escribiría algunas comedias para el padre de Elena. Años después, en 1587, tras enterarse de que Elena planeaba sustituirle por un influyente personaje madrileño (Francisco Perrenot Granvela), Lope difundió unos poemas infamantes contra ella y su familia, lo que le valió un destierro judicial de Madrid, por cuatro años, y de Castilla, por dos. En mayo de 1588, Lope toma por esposa a Isabel de Urbina Alderete (su Belisa), en Madrid. Isabel pertenecía a una familia muy influyente y de linaje antiguo, y es probable que el casamiento, aunque se realizó por poderes, pasara antes por algunas dificultades y supusiera la violación de la orden judicial por parte del escritor, que tenía prohibido regresar a la capital. Tras su boda, y ante la imposibilidad de estar en Madrid con su esposa, es probable que Lope de Vega se alistara como voluntario, junto a su hermano Juan, en la Armada Invencible, a bordo del galeón San Juan. Tras el fracaso de la expedición, en la que su hermano perdió la vida, Lope estará sucesivamente en Cádiz, Toledo, donde se reúne con Isabel (violando la orden de destierro), y Valencia, donde se establece el matrimonio hacia 1589. Valencia era una de las principales ciudades españolas, y su actividad teatral era de las más notables; allí se relacionó con dramaturgos locales como Francisco Tárrega, Carlos Boyl,

Produktinformationen

    Format: ePUB
    Kopierschutz: AdobeDRM
    Seitenzahl: 138
    Erscheinungsdatum: 31.08.2010
    Sprache: Spanisch
    ISBN: 9788498977370
    Verlag: Linkgua
    Größe: 230 kBytes
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Las paces de los reyes y judía de Toledo

Jornada primera

La escena es en Toledo y sus cercanías, en el castillo de Zurita y en Illescas.

(Vista exterior de la iglesia de San Román, en Toledo. Don Esteban Illán y el conde don Manrique, en la torre de la iglesia.)

Conde ¡Toledo por Alfonso, rey legítimo

de Castilla! ¡Toledo por Alfonso,

hijo del rey don Sancho el Deseado,

y del emperador de España nieto!

Don Esteban ¡Toledo por Alfonso, castellanos,

no por Fernando de León, su tío!

¡Alfonso es vuestro rey, Alfonso viva!

(Fernán Ruiz, Lope de Arenas, gente, con espadas desnudas; dichos.)

Fernán Ruiz ¿Quién alborota la ciudad, soldados?

¿Qué es esto de decir que viva Alfonso?

¿No sabéis que Toledo se defiende

por el rey de León, y que yo tengo

su alcázar por Fernando, y que los muros

no se darán al de Castilla en tanto

que tenga los quince años que su padre

mandó en su testamento? ¿Qué dais voces?

Conde Fernán Rüiz, aunque Fernando lleva

de Toledo las rentas, y se llama

injustamente su señor, bien sabes

que Alfonso, su sobrino, es rey legítimo;

bien sabes que ha querido y procurado

quitarle el reino, y que guardó su vida

la gran lealtad de los hidalgos de Ávila,

que le han criado y defendido siempre.

Toledo quiere darse a su rey; deja

que el rey goce a Toledo.

Fernán Ruiz Si se guarda

la ciudad por Fernando, ¿cómo quieres

que la pueda cobrar el niño Alfonso?

Don Esteban ¿No fue concierto que, si entrar pudiese

Alfonso en la ciudad, se obedeciese?

Lope Así es verdad, Esteban; mas ¿no miras

que es imposible entrar? ¿Por qué alborotas

desde esa torre la ciudad? Advierte

que es alto San Román; pero no es fuerte.

Don Esteban Si yo os mostrase el rey, si Alfonso mismo

estuviese en Toledo, caballeros,

¿sería justo obedecerle?

Fernán Ruiz ¿Cómo

puede ser que, guardándose las puertas

con tanta vigilancia, Alfonso entrase?

(El rey Alfonso, niño, en la torre; dichos.)

Don Esteban Castellanos, ¿no es éste el rey Alfonso?

¿No es éste vuestro rey?

Fernán Ruiz ¡Cielo! ¿Qué veo?

Don Esteban Éste es Alfonso, si os preciáis de godos.

Conde Hablad, señor decid quién sois a todos.

Rey Generosos castellanos,

yo soy el rey de Castilla.

No os parezca maravilla

que me tengan estas manos;

ellas y Ávila me han dado

la vida, que el desvarío

del rey de León, mi tío,

tantas veces me ha quitado,

Manrique me trujo al muro

de Toledo, y dentro dél

me puso un pecho fiel,

hidalgo, noble y seguro.

Este es Esteban Illán,

que por alcázar me ha dado,

mientras ando desterrado,

la torre de San Román.

Aquí estoy. Si no estoy bien,

si no estoy en lo que es mío,

combatidme; que yo os fío

que me defiendan también.

Esa, volved las espadas

contra vuestro rey, subid.

Fernán Ruiz Rey, mi señor, oid.

Rey Decid.

Fernán Ruiz Todas están envainadas,

y nunca permita Dios,

por su poder soberano,

que espada de castellano

salga jamás contra vos.

El alcázar que tenía

os dejo; pero no puedo

esperar más en Toledo.

Vos sabéis la lealtad mía;

mas sobre vuestra crianza,

Laras y Castros tenemos

bandos, que averiguaremos

algún día lanza a lanza.

Bien me entiende el conde.

Conde Aquí,

y siempre que tú quisieres;

que he sido leal.

Fernán Ruiz Sí eres;

per

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