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La Biología en 100 preguntas von Echegaray, Jaione Pozuelo (eBook)

  • Erscheinungsdatum: 05.10.2016
  • Verlag: Nowtilus - Tombooktu
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La Biología en 100 preguntas

Las respuestas de la ciencia a las preguntas más relevantes en el campo de la Biología: el origen de la vida, los niveles de organización de la materia viva, la genética, la evolución, la biodiversidad, la salud y el funcionamiento del cuerpo humano. Esta obra le ayudará a entender el proceso más maravilloso del universo: la vida. El origen de la vida - La herencia genética - Evolución- Biodiversidad- Salud y enfermedad- El cuerpo humano Jaione Pozuelo Echegaray nació en Madrid en 1981. Licenciada en Ciencias Ambientales y doctora por la Universidad Autónoma de Madrid. Tras dedicarse a la Educación ambiental durante nueve años, desde el año 2012 es profesora de Biología y Geología en Educación Secundaria. En el año 2015 gana el Premio Nacional de Educación en reconocimiento a la enseñanza innovadora, al aplicar distintas dinámicas y metodologías activas en el aula. Actualmente enseña Biología y colabora con la Universidad Autónoma de Madrid en proyectos de investigación y en la formación de futuros profesores. Puede conocerla en su web: jaionepozuelo.wix.com/ciencia

Produktinformationen

    Format: ePUB
    Kopierschutz: watermark
    Seitenzahl: 352
    Erscheinungsdatum: 05.10.2016
    Sprache: Spanisch
    ISBN: 9788499678160
    Verlag: Nowtilus - Tombooktu
    Größe: 4056 kBytes
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La Biología en 100 preguntas

E L ORIGEN DE LA VIDA

1
¿Q UÉ HA HECHO POSIBLE LA VIDA EN LA T IERRA ?

El planeta Tierra, un cuerpo celeste singular. Muchas son las características que convierten nuestro astro en un lugar digno de estudio: sus formas geológicas en continuo cambio, la presencia de una capa de agua que cubre un alto porcentaje de su corteza, la dinámica atmosférica responsable de climas y paisajes... Sin embargo, si hay algo realmente fascinante en nuestro planeta, es sin duda la presencia de formas de vida.

Antes de continuar, aclararemos qué entendemos por "vida". Muchos biólogos han resaltado la complejidad que supone definir esta palabra. De hecho, resulta más sencillo explicar las características distintivas de la materia viva. En palabras de un geólogo, los seres vivos son "sistemas autorreproducibles que toman su energía del medio y se han adaptado a todos los ambientes del planeta" (F. Anguita, 1988). Si la pregunta se formula a un genetista, su afirmación será que todo ser vivo cambia (por mutaciones), es capaz de autorreplicarse (por reproducción celular) y puede transmitir su información a la descendencia (por mecanismos de herencia biológica). Y si preguntáramos a un biólogo, probablemente nos diría que todos los seres vivos comparten una organización molecular y la realización de las tres funciones consideradas vitales: nutrición, reproducción y relación con el medio interno y el externo.

Definir la vida es casi tan complejo como lo es la vida en sí misma. La cantidad de procesos bioquímicos que fundamentan la existencia de organismos autorreplicables es tal que parece igualmente complicado lograr las condiciones idóneas para que estas estructuras se desarrollen. De hecho, la aparición de la vida en el planeta no fue un proceso sencillo. Hicieron falta una serie de condiciones que no se han encontrado en ningún planeta conocido hasta la fecha. Unas condiciones que comienzan con la distancia que nos separa del Sol.

El Sol es la estrella que mantiene todo el sistema solar en funcionamiento. A partir del disco protoplanetario que lo rodeaba, se formaron ocho planetas que quedaron girando en distintas órbitas, así como pequeños cuerpos celestes (asteroides, planetas enanos, cometas, etc.), todos ellos sujetos a la estrella por atracción gravitatoria y sometidos a su radiación electromagnética. Y es que las reacciones de fusión nuclear del interior de la estrella producen una energía inmensa en forma de radiación: la superficie solar se encuentra a una temperatura superior a los 5.500 °C.

Esta radiación llega de forma desigual a los distintos planetas. La temperatura en la superficie de los mismos desciende a medida que nos alejamos del Sol (con la excepción de Venus, cuya densa atmósfera actúa como un invernadero y eleva su temperatura media hasta los 470 °C). Por lo tanto, planetas cercanos como Mercurio pueden alcanzar los 465 °C en la cara expuesta al Sol, mientras que al otro extremo del sistema solar encontramos temperaturas de -224 °C en Urano o -218 °C en Neptuno. Siguiendo esta lógica, encontramos a nuestro planeta, en la tercera órbita, a una distancia de aproximadamente ciento cincuenta millones de kilómetros del Sol, con una temperatura media de 15 °C en superficie. Considerando que los límites térmicos para la vida se encuentran entre -18 °C y 50 °C, parece evidente que la Tierra es el lugar idóneo para la aparición y el mantenimiento de organismos vivos.

Una segunda condición que distingue a la Tierra, consecuencia de esta temperatura media en superficie, es la presencia de una hidrosfera formada por agua en sus tres estados. Y es que encontrar agua en el espacio es relativamente sencillo (analizando el contenido de Marte, Mercurio o de cuerpos pequeños como cometas o asteroides, encontraremos hielo; y en el planeta enano Ceres podríamos hallar vapor de agua). Algo más complicado resu

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